En Grifo cada ronda aparece un recipiente: un vaso, un cáliz, una botella, un reloj de arena, un matraz… Mantén pulsado el botón grande y el grifo echa agua. Solo hay un objetivo: llenarlo justo hasta el borde, ni de menos ni de más. Es el juego de llenar el vaso que buscabas, y se juega con amigos a la vez.
El truco está en la cortina. Cuando el recipiente está a medio llenar, cae una cortina delante y ya no ves el agua. El chorro sigue, el sonido sigue, y el resto es tu cálculo. El agua siempre sale al mismo ritmo, pero el nivel depende de la forma: sube despacio en un cuerpo ancho y de golpe en un cuello estrecho. Además el sonido se vuelve más agudo al llenarse, así que un buen oído ayuda.
Todos llenan el mismo recipiente a la vez, cada uno en su pantalla. Solo tienes una pulsación: en cuanto sueltas, terminas. Al final de la ronda todos los recipientes aparecen uno al lado del otro y se ve al instante quién se quedó corto y quién derramó. Quedarse corto resta poco, derramar resta más, y clavar el 100% da la insignia ¡Clavado!
Crea una sala, comparte el enlace y elige Grifo. En cada ronda primero se muestra el recipiente vacío. Luego mantienes pulsado el botón grande y sale agua. Cuando caiga la cortina, suelta justo cuando creas que está lleno. En el ordenador también puedes mantener la barra espaciadora.
Hasta 100 puntos por ronda. Cada 1% por debajo del 100% resta 2 puntos y cada 1% por encima resta 4. Entre el 99,5 % y el 100,5 % es ¡Clavado! Al final gana quien más puntos sume.
En un punto distinto cada ronda, entre un tercio y dos tercios del recipiente. El tiempo de llenado también cambia de una ronda a otra, así que contar no basta: hay que leer la forma.
Sí. El botón queda justo bajo el pulgar: mantén pulsado y suelta. El retraso de la conexión no estropea el resultado: el servidor también mide la pulsación y, si ambas medidas se parecen, se usa la de tu pantalla.